En un esfuerzo por fortalecer la seguridad y promover el compromiso comunitario, más de 500 jóvenes han iniciado su capacitación como policías auxiliares.
Este programa forma parte de una estrategia para fortalecer la presencia policial en las comunidades y garantizar un servicio más cercano a la ciudadanía. La formación incluye entrenamiento en prevención del delito, resolución de conflictos y técnicas de patrullaje, permitiendo que estos jóvenes se conviertan en un apoyo clave para la seguridad pública.






