En respuesta a los crecientes desafíos de seguridad en la zona fronteriza, el Ejército de la República Dominicana ha desplegado 800 nuevos soldados hacia la frontera con Haití, con el objetivo de reforzar los controles migratorios y garantizar la soberanía nacional.
El alto mando militar informó que este movimiento forma parte de un plan estratégico de seguridad nacional diseñado para hacer frente a la inestabilidad que se vive en el vecino país y a los flujos migratorios irregulares que afectan a la región.
Las tropas enviadas se suman a las ya destacadas en la zona, y se espera que desempeñen labores de patrullaje, control de pasos informales y apoyo a la Dirección General de Migración en la contención del tráfico ilegal de personas y mercancías.
El despliegue incluye personal entrenado en vigilancia fronteriza, operaciones especiales y manejo de situaciones de crisis, quienes trabajarán coordinadamente con otras agencias de seguridad.
Este operativo se produce en un contexto regional delicado, marcado por la crisis institucional y social que persiste en Haití, lo que ha generado presión migratoria hacia la República Dominicana y un aumento en los controles por parte del gobierno dominicano.
Las autoridades han reiterado que la prioridad es preservar el orden y proteger a las comunidades en la franja fronteriza. También han resaltado la importancia de la cooperación entre instituciones y el uso de tecnología de vigilancia para optimizar la eficacia del patrullaje militar.
Este despliegue forma parte de las medidas anunciadas previamente por el presidente Luis Abinader en su agenda de seguridad y control migratorio.
